Explore "Narváez" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
El testamento de Miedes, otorgado en Sigüenza veinte años ha, carecía de interés por la desaparición de los bienes raíces. Los consistentes en papel impreso y escrito pasaban a ser propiedad del Seminario de San Bartolomé de Sigüenza, y el ajuar de casa, ropa y trebejos, que en buena tasación no valdrían arriba de ochenta reales, se adjudicaba íntegramente a la señora Laureana de La Toba, conocida por la Ranera.
Habiéndome dicho un día D. Juan Taracena, testamentario con el confitero Gutiérrez del Amo y D. Cosme Aparicio, que en el revoltijo de la biblioteca se había encontrado un cajón de papeles escritos de puño y letra del erudito atenzano, me picó el deseo de echar la vista sobre ellos, y accedí a la invitación del señor Cura para examinarlos juntos, y rebuscar algunos destellos de inteligencia dentro de aquel caos. Y aquí viene a pelo la explicación de que lleve la fecha de Octubre esta parte de mis Confesiones, toda en una pieza, después del largo silencio de cuatro meses en que suspendida tuve mi comunicación con la Posteridad.