Explore "El Caballero Encantado" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Donde verdaderamente empiezan las verdaderas é inverosímiles andanzas del caballero encantado.
Se sabe que Tarsis, hallándose vivo y sano muchos días después de lo narrado, tenía por dormitorio un pajar erigido sobre el establo en que diversos animales pasaban la noche. Hecho á nueva vida sin notorio aprendizaje, se despertaba al alba, sacudía y estiraba sus miembros, se vestía, y al instante prestaba su ayuda al amo, dando pienso á las bestias y unciendo la yunta para el trabajo… Se sabe también que en aquel primer período de su encanto, el caballero había perdido toda noción de su primitiva personalidad, por un embotamiento absoluto de la memoria. Tan sólo recordaba los hechos próximos al estado presente; su nueva conciencia embrionaria los completaba con vagas y equívocas impresiones de una edad anterior á la villana condición que encantado tenía.