Explore "El Caballero Encantado" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
De las extraordinarias visiones, y del feliz encuentro que tuvo el caballero en su retirada de Calatañazor.
Cegado por la luz, que aumentaba en vive • za, y sacudido por intensa vibración de toda su máquina muscular, cayó al suelo el pobre Gil, y sin conocimiento estuvo largo rato. Al recobrarse, advirtió mermada la luz absurda que hizo de la noche día. Levantóse con lento mover de sus remos, como una bestia enferma; quiso dirigirse al pueblo; pero sus pasos torpes recaían sin ruido en el mismo sitio. Llegó á creer que el suelo se movía en dirección contraria… Fuerza irresistible le llevó hacia el humilladero, y á precipitarse desde allí veredas abajo… Huyó descendiendo, perseguido á su parecer por un gigante de estatura más que desaforada, que se despeñaba voceando, como inmenso témpano desgajado del monte y convertido en grotesca figura humana… A mitad de la cuesta, cuando ya se creía Gil á punto de ser aplastado, el gigante se rompió en pedazos mil, con chasquido de roca volada por el barreno.