Explore "El Caballero Encantado" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
De cómo las picantes aventuras se vuelven dolientes y trágicas.
Arrebató Gil del grupo cercano un hierro con que atizaban la lumbre, y corrió disparado contra el pecho y vientre de Regino, soltando de su boca estas horrendas imprecaciones: "Canalla, ladrón de honras, Caín… no te contentaste con quitarme á mi mujer, sino que te atreves con mi Madre… Espérate y vas al infierno".