Explore "La de los Tristes Destinos" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Iban recomendados por los Bidaches a una casa modesta (Rue Paradis), y gracias a esta precaución, pudieron obtener un cuartito decente. Hallábase París en los días febriles de la Exposición Universal, en que Francia hizo potente alarde de su industria, de su riqueza y mentalidad luminosa; eran los días de la gran apretura de hospedajes; media Europa invadía París; la otra media hacía cola.
Apenas tomaron tierra los enamorados aventureros, pusiéronse en comunicación con Úrsula Plessis, que vivía en la Rue Mont Thabor. Reiteró la comercianta de encajes la simpatía que en Olorón había mostrado a Teresa, y consecuente en su amabilidad, la llevó a su establecimiento para que se fuera enterando. Se convino en que mientras duraran las dificultades de hospedaje, continuarían viviendo en la Rue Paradis. Después se les agenciaría mejor acomodo. Iría Santiago a buscarla poco antes de las doce para almorzar juntos en cualquier restaurant barato de las calles próximas a Palais Royal; al anochecer harían lo mismo, retirándose a su casa después de comer.