Explore "La Fontana de Oro" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Estas eran las veneradas matronas con quienes iba á vivir nuestra pobre amiga Clara; y en la posición en que las hemos descrito se hallaban cuando Elías, trayendo de la mano á su ahijada, entró en la sala, y se paró ante las tres damas, haciendo una profunda reverencia. Las tres dirigieron á un tiempo los más impertinentes rayos de sus miradas sobre el semblante de la infeliz muchacha, que estaba con los ojos bajos, el alma oprimida y sin poder pronunciar una palabra.
-¿Es ésta la niña que usted nos ha encargado, señor don Elías?-dijo