Martín Rivas coverCAPÍTULO 61
CAPÍTULO 61

CAPÍTULO LXI

CAPÍTULO 61Visible text2 paragraphs
Martín fue conducido al cuartel de policía y encerrado en una estrecha prisión, a cuya puerta se colocó un centinela.
Cuatro paredes mal blanqueadas, un techo entablado con gruesas tablas de álamo, una ventana sin bastidores y cerrada por una tosca reja de hierro, he aquí todo lo que se ofreció la vista de Rivas en la pieza que iba a servirle de prisión. No había allí ni un solo mueble.