Explore "La Prueba" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
Y entretanto, ¿qué hacía la tití? ¡Ay! es lo único que aliviaba mi rabioso tormento: sufrir, sufrir probablemente cien veces más que yo. Sorprendida y arrollada por la repentina asiduidad del esposo, doblaba el cuello; pero se desmejoraba, demacrábase su faz, y sus ojos relucían, como ascuas atizadas por la fiebre, detrás de los negruzcos párpados.
Cualquier indiferente pensaría, al mirarla: «Esta mujer está enferma. Peligra si no se cuida».