Explore "Pascual López" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando recapacito despacio en los acontecimientos de mi vida, nada me hiere y sorprende como lo flaco de mi voluntad y lo mudable y tornadizo de mis resoluciones. Soy una especie de camaleón moral, que trueca color a cada minuto. Amé a Pastora, aborrecí a don Víctor de la Formoseda, y por la mayor y más necia de las debilidades, teniendo en mi poder el medio de acercarme al objeto amado, me quedé en compañía del objeto aborrecido. ¡Qué metal tan endeble el de mi alma! ¡Qué estofa tan rompediza la de mi querer! Dos meses había yo invertido en Madrid, dos meses y un capital; ¡y todo ello por el regalado gusto de mostrar a don Víctor que si él se compraba un bastón por la mañana, podía yo alquilar un caballo por la tarde!
Y es lo bueno que no miré frente a frente la situación hasta que, después de hallar escurrida mi bolsa, eché una ojeada a las dos cartas traídas por el camarero, y reconocí en el sobre de una, hecho de papel grueso y regado de arenillas, la letra chiquita y ceñida de Pastora.