Explore "Morsamor" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
De vuelta Morsamor a Goa para reposar sobre sus laureles, se complació en ver cundir su fama y crecer el número de sus admiradores, convertidos muchos de ellos en parciales devotos. La emulación y la envidia hacían que también sus enemigos se aumentasen. Y a todo contribuía en gran manera Tiburcio de Simahonda que, menos retraído y mucho más expansivo que Morsamor, se mostraba por donde quiera y trataba toda clase de gente.
Tiburcio, como en Lisboa, sabía ganar amigos en la India, pero su buena fortuna con las mujeres y en el juego le creaba muchos envidiosos.