Explore "La Montálvez" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Bien poco trabajo le costó hacerse a la vida y costumbres de colegiala.
Parte de esta fortuna se la debía a las condiciones de su carácter acomodadizo y placentero; algo al no muy estimulante recuerdo de su perdida libertad, y el reto a la feliz circunstancia de no haberse visto un solo día verdaderamente aislada en aquel hervidero de chicuelas de todas castas, edades, temperamentos y naciones. La fuerza de la atracción, por imperio de la necesidad, arrastra, en tales casos, lo que flota indeciso y como al azar, hacia su centro apetecido. Por eso, no bien hubo llegado al colegio, cuando ya conocía de vista a todas las españolas que había en él; en seguida formó entre las de su edad; luego dio la preferencia a las madrileñas, y acabó por intimar con las que, de éstas, pertenecían a su jerarquía social.