Explore "La Montálvez" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
El goce libre y frecuente de estas fiestas y otras semejantes, me enseñó bien pronto que, o no había en el mundo naturalezas de acero para salir sin mella de los combates más rudos, o a mí me había tocado en suerte una de las mejor templadas. Efectivamente: era yo, a pesar de mis pocos años, mucho más serena y menos impresionable entre la baraúnda del comercio galante, de lo que me había imaginado antes de conocer de cerca esas cosas. Aunque no era incombustible por completo, tenía todas las posibles ventajas para jugar con el fuego sin consumirse estúpidamente en él. De lo cual me alegré sobremanera, porque no es la vida de las mujeres «de mundo» tira tan larga, que no importe, ir cediendo a cada paso jirones de ella.»
Mientras se fue dando cuenta de este hallazgo, ocurrieron en su familia muy señalados acontecimientos. El primero fue la muerte de su hermano.