Explore "El origen del pensamiento" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Presentación no quedó ciega, pero sí desfigurada. Era un dolor ver aquel rostro, tan hechicero en otro tiempo, ultrajado por repugnantes costurones. La infeliz no cesaba de llorar, aunque con esto dañase a sus ojos, aún no curados por completo. Una honda tristeza dominaba a toda la familia.
Sin embargo, su digno jefe D. Pantaleón, por virtud de una actividad incesante, atenta siempre a los hechos, aun los más insignificantes, del mundo de la Naturaleza, y resguardado por las grandes verdades del orden físico y químico que había podido adquirir, se hallaba fuera del alcance de toda emoción penosa. Había publicado ya la "Terapéutica del comercio" y la "Patología administrativa". Pero su inteligencia había crecido de tal manera con el régimen de los alimentos fosfatados a que se hallaba sometido, que estos interesantes libros nada valían al lado de las empresas prodigiosas que su mente proyectaba. Por de pronto, entre él y Moreno comenzaron a redactar dos revistas científicas mensuales, una titulada "El Mundo Orgánico" y la otra "El Mundo Inorgánico", para dar a conocer al público las observaciones que en los dos mundos iban haciendo con maravillosa penetración.