Explore "La novela de un novelista" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las personas sensibles y que aman mucho a los niños se esfuerzan en alejar de ellos los espectáculos de muerte. Suponen que ésta ejerce sobre su impresionable imaginación un efecto pernicioso y que esta turbación prolonga sus desastrosos efectos y repercute al través de toda su existencia.
Me parece que están en un error. La muerte impresiona poco a los niños porque no creen en ella. El niño en este respecto, como en otros varios, semeja al animal. En la infancia vemos y pensamos que los otros mueren, pero no se nos ocurre imaginar que a nosotros nos puede suceder otro tanto. Gozamos plenamente de la inmortalidad de las fuerzas que animan a la naturaleza, de la sublime embriaguez de la vida y las infalibilidades infinitas que engendra su ilusión.