Explore "Los enemigos de la mujer" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ocho días llevaba Lubimoff sin salir de Villa-Sirena. En sus conversaciones con el coronel -- único compañero de esta vida solitaria -- había evitado toda alusión á lo ocurrido en el castillo de Lewis. Don Marcos, por su parte, se mostraba de una discreción absoluta, como si tuviese olvidado el duelo y el extraño final que le había dado el príncipe; pero éste adivinaba en su silencio muchas cosas molestas para él.
Los otros padrinos debían haberlo contado todo. ¡Qué de comentarios! Y el miedo á encontrarse con las gentes, que sin duda repetían su nombre á todas horas, le hizo permanecer recluído, esperando que le olvidasen.