Explore "Los pescadores de Trépang" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un negro horrible, que despedía un fuerte olor a amoníaco, se había presentado de pronto, saliendo de detrás de una escollera que se prolongaba hacia la orilla septentrional de la bahía.
Era de poco más que mediana estatura; pero tan extraordinariamente enjuto, que se le podían contar las costillas. Tenía el vientre colgante, y las piernas, completamente desprovistas de carne, parecían dos bastones forrados de cuero.