Explore "Sancho Saldaña" by José de Espronceda on Textopian. Read with annotations and highlights.
E llegado al puerto de Alejandría, / / el físico astrólogo en ella salía, / / e a mí fue llegado cortés con amor. / / ALFONSO X, El lib. del Tesoro.
El judío subió a un salón del castillo acompañado de Nuño, adonde a poco rato le sirvieron algunos refrescos y varios manjares que satisficieron su apetito y apagaron su sed. Hecho esto, pidió ver al señor de la fortaleza, de cuya enfermedad le había informado ya Nuño mientras comía, dando rienda suelta a su deseo de hablar en la detenida pintura que le hizo del estado peligroso de don Hernando. El judío le había escuchado en silencio, y luego que hubo acabado Nuño, salieron del cuarto y se encaminaron a la habitación del herido.