Explore "Sancho Saldaña" by José de Espronceda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ese maldito usurero / / que por granjear dinero / / pondría en venta a su hermano, / / reza a San Pedro, a San Juan, / / a San Cosme y San Damián / / y a toda la letanía. / / MANUEL BRETON DE LOS HERREROS
Luego que Saldaña se retiró a su habitación, donde Duarte y García le aguardaban para desarmarle, se arrojó en un sillón como un hombre fatigado y harto de cuanto ha hecho y ha visto. Quedó un rato pensativo y callado, hasta que dando un suspiro y encogiéndose de hombros llamó a Duarte y le preguntó por su favorito paje.