Explore "Sancho Saldaña" by José de Espronceda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Velada en nubes la celeste cumbre / / todo era noche, luto y tempestad, / / sólo a tu rostro de divina lumbre / / vaga aureola daba majestad, / / ANTONIO ROS, La Virgen al pie de la Cruz.
Cuando dicen que las cosas del mundo parecen una novela, no es más sino que una novela es o debe ser la representación de las cosas del mundo, en que todo va a nuestro entender desenlazado y desunido a veces, aunque si se examina bien no carece de cierto orden y regularidad, y en que personas al parecer inútiles y acontecimientos en sí frívolos son acaso tan esenciales y necesarios cuanto que sin ellas o ellos fuera imposible que tuviese tal o cual fin el asunto principal. Nosotros, no obstante, que nada tenemos que hacer sino extractar de las crónicas que dan cuenta de nuestra historia, no podemos vanagloriarnos mucho de este enjambre de personas que en ella andan revueltas, ni de lo distantes que por su jerarquía y oficios parece que habían de estar unos de otros y de la relación que tienen entre sí todos, bien como una ingeniosa máquina en que desde la rueda principal hasta la más pequeña y ruin, aunque obren al parecer en contrario sentido, ayudan todas ellas su movimiento. Pero, como hemos dicho, el mérito, si alguno hay, no es nuestro ni del cronista, sino que así pasó y así lo dispuso Dios, y nosotros no hacemos sino contarlo.