Explore "Maximina" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
EN efecto, en todo el tiempo de su permanencia en Sevilla, no se acordó de escribirle, acaso porque otras bellezas y otros recreos le tuvieran subyugado, acaso por cálculo, acaso por ambas cosas.
En cambio, á menudo mandaba epístolas muy cariñosas á su tía, al cabo de las cuales nunca dejaba de enviar recuerdos á Julia. Este rengloncito de recuerdos irritaba á la niña de un modo indecible. Para no oirlo leer solía escaparse á su cuarto así que veía á su madre con carta entre las manos.