Explore "Maximina" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
EN estos mismos días fué cuando Enrique tomó la determinación de «arrastrar por el lodo el honor y el decoro de su familia.» Al efecto, se personó una tarde en casa de Miguel y le comunicó su proyecto advirtiéndole, con lágrimas en los ojos, que su intención no era arrastrar cosa alguna y mucho menos el honor de la familia, sino cumplir lealmente el compromiso que había contraído y la palabra que había dado á Manolita.
-- Soy caballero, Miguel. Yo no puedo faltar decentemente á esa chica.