El diario de una loca

Explore "El diario de una loca" by José Victorino Lastarria on Textopian. Read with annotations and highlights.

Bueno: que se vaya en paz. Pobre monja. Es bondadosa. Con qué risa tan cordial me contaba el trabajo que le costó sujetarme anoche, i cuánto habia hecho por hacerme callar. Dice que la ultrajé mucho: pero lo decia con una alegría que muestra el candor de su alma, que da donosura a su seco rostro i gracia a su enorme boca llena de raros dientes. ¡Pobre monja! ¡Qué paciencia necesitan estas mujeres para soportar su oficio!

Son las dos de la tarde en mi lindo reloj. He dormido mucho; pero tengo fiebre. ¡Ah! ¡qué seca está mi mano, qué negra i arrugada! Soi vieja, sí, vieja de cuerpo; pero mi pobre corazon se resiste a envejecer.

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