Explore "La alegría del Capitán Ribot" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Juro que en la turbación que experimenté no entró para nada el despecho.
Mi orgullo no se resintió por esta preferencia. Tan sólo sentí una tristeza mortal, como si la última ilusión que me ligaba a la vida se escapase volando. Es más: el amor profundo que me inspiraba ni se apagó ni mermó siquiera. Debilitóse, es cierto, el respeto, la idolatría; pero creció, a la vez, la ternura de mi sentimiento. La diosa bajaba de su pedestal y se transformaba en mujer. Perdía en majestad, pero ganaba en encanto.