Explore "La alegría del Capitán Ribot" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
El parque, envuelto en las sombras de la noche, tomaba aspecto de selva: era más grande y misterioso. Las araucarias, los cipreses, las magnolias en medio del césped, figuraban caballeros envueltos en sus capas, inmóviles y amenazadores.
El follaje estaba mudo; los grandes caminos de arena apenas blanqueaban; los senderos, sumidos en las tinieblas. Seguimos los primeros a paso lento con cierta vaga inquietud, cambiando pocas palabras. La misma emoción parecía que cerraba nuestros labios y nos apretaba el corazón.