Explore "La alegría del Capitán Ribot" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cumpli la promesa. Mis días corren desde entonces felices y serenos.
Fijé mi residencia en Alicante; pero paso larguísimas temporadas, casi la mitad del año, en Valencia. Y cuando aquí estoy, en casa de Cristina me consideran no como un amigo, sino como miembro de la familia. Ninguno deja de alegrarse cuando me ve llegar; pero sobre todo mi ahijada, una niña encantadora de cinco años, con tanta luz en los ojos como su madre.