Read "Hombres y glorias de América" by Enrique Piñeyro online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Hasta 1868 que comenzó la insurrección, ninguna pluma cubana había acometido la empresa de consignar en un libro la historia de la vida del maestro, de estudiar sus escritos y su influencia como filósofo y como educador; y después de esa fecha el libro no podía salir de la Habana, donde durante diez años debía vivirse bajo la ley marcial más terrible, como dentro de plaza sitiada; ni mucho menos del territorio insurreccionado, donde la lucha encarnizada y sin cuartel no daba á los combatientes punto de reposo. Ese primer homenaje era natural que viniese de los Estados Unidos, porque allí estaba reunido un gran número de cubanos, familias enteras, aguardando ansiosas la hora de volver á sus hogares abandonados.
A los dos días de inaugurada la presidencia de James Buchanan, el 4 de Marzo de 1857, publicó el Justicia mayor, ó Regente del Tribunal supremo de los Estados Unidos, la sentencia acordada por mayoría de los jueces en el pleito seguido por un negro esclavo llamado Dred Scott, en vindicación de su libertad.