Explore "La araña negra, Tomo 3" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
No tuvo tiempo Alvarez para pensar en la desaparición de Enriqueta, pues una desgracia vino a sacarle de su preocupación amorosa.
Sus parientes de Pamplona le escribieron a los pocos días notificándole que su madre estaba enferma de gravedad, y cuando ya se disponía a pedir una licencia a su coronel para trasladarse a la capital navarra, recibió un telegrama que, con el cruel laconismo propio de tales casos, le noticiaba el fallecimiento de la enferma.