Explore "La araña negra, Tomo 3" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando menos lo esperaban los habitantes del palacio de Baselga, que vivían en una paz octaviana desde la partida de doña Fernanda, llegó un telegrama anunciando la próxima llegada de ésta, y a la mañana siguiente la baronesa, seguida de su doncella y llevando al lado al padre Felipe, que había ido a esperarla a la estación, hizo su entrada triunfal en el edificio, solemnizando su llegada con destempladas riñas al portero y a la restante servidumbre por su torpeza al subir las maletas y los innumerables paquetes que formaban su equipaje.
-- Ya tenemos el diablo en casa -- murmuró Tomasa, que perdió repentinamente su animación al ver el avinagrado gesto de la baronesa.