La puchera by José María de Pereda — Read

Explore "La puchera" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.

Jamás se supo qué hizo don Baltasar en lo del asunto que motivó el paseo marítimo recién historiado, en los días siguientes á él, ni si hizo algo siquiera; pues si lo hizo, fué por sí solo y sin que nadie se enterara de ello. Lo que no puede negarse es que faltó de casa en la primera semana más veces que las de costumbre, y que á la preocupación que le distraía, siempre que no necesitaba los cinco sentidos para consagrarlos á sus habituales tareas, se debió el que no reparara lo que sin aquel motivo hubiera reparado: en lo pegajoso que se iba haciendo allí Marcones, y en el calor con que se tomaba entre el sobrino y la tía la educación primaria de Inés.

Sólo cuando los días corrieron y tras de la sorpresa de ver á su hija muy peripuesta y repeinada, fué recibiendo otras no menos chocantes, como las de hallar su cama muy curiosa y bien mullida, sin mugre y con toalla limpia el palanganero, su ropa de uso con los botones completos y sin manchas ni descosidos, el techo sin una sola telaraña, y muy fregoteado el suelo, la mesa puesta con orden y limpieza á las horas de comer, y cada mueble de la casa en su sitio; sólo, repito, cuando todo esto y algo más á su semejanza aconteció, por la fuerza misma de las cosas volvió la atención hacia ello. Examinólo más despacio entonces; y cuando su curiosidad andaba rayando con el asombro, llamó aparte á la Galusa, que seguía con el gobierno de la casa, y la preguntó:

Reading navigation