Explore "La puchera" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ocurrió del modo siguiente: llegó á Lumiacos un indiano de aquel pueblo. Era joven todavía, no muy hablador, y poco apegado á la tierra, porque la tachaba de miserable. Á los ocho días de haber venido, ya estaba deseando marcharse. Quejábase de que le saqueaban vivo aquellas gentes «hambronas,» empezando por las de su casa. Fuera de este achaque, no parecía mala persona. Hablando de estas cosas una vez con Marcones, que era el único ocioso del lugar, le preguntó el seminarista si conocía «por casualidad» á Tomás Quicanes el de Nubloso. Á lo que respondió en seguida el de Lumiacos:
-¡Pues no he de conocerle, camará?. Y remuchísimo que le conozco.