Explore "La dama errante" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
A las dos semanas de encierro, Aracil se sentía aplanado por la soledad y el silencio.
-- Creo que debíamos marcharnos ya -- dijo Aracil a su hija, después de pensarlo varios días -- . Isidro no puede vivir en paz teniéndonos a nosotros aquí.