Explore "La dama errante" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tres días después de enviada la carta, los periódicos trajeron una noticia sensacional: la muerte de Brull. Una mañana, al amanecer, se oyeron dos tiros en una casa de la calle de San Mateo. El sereno y los guardias de servicio llamaron en la casa en donde se habían oído las detonaciones; despertaron a la portera y reconocieron todos los cuartos. Ya se iban a marchar, cuando uno de ellos vió que por debajo de la puerta de una guardilla deshabitada salía un reguero de sangre.
Descerrajada la puerta, los guardias encontraron el cuerpo de Nilo Brull, que acababa de expirar. El anarquista se había suicidado. Junto a él, en un cuaderno escrito con lápiz, encontraron los guardias una carta de despedida del anarquista, que publicaron y comentaron los periódicos.