Explore "De sobremesa; crónicas 4" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
Muy doloroso es ver renovarse á cada paso de nuestra historia la negra leyenda de las torturas inquisitoriales. Pero hay que confesar, por muy triste que sea, que no hay leyenda ni calumnia sin fundamento. Cuando se ha pecado mucho, son necesarias muchas y muy seguras pruebas de virtud, hasta llegar á convencer á las gentes de que en verdad hemos mejorado nuestra vida y costumbres.
En realidad, sólo nos alarmamos cuando los de fuera nos llaman la atención sobre estos supuestos actos de crueldad. Pero, en familia, entre nosotros, todos los días celebramos y alentamos estos procedimientos, más frecuentes de lo que parece, en actuaciones procesales, en cárceles, en Juzgados y hasta en Delegaciones. ¿Vale hacernos los ignorantes, si todo ello es á ciencia y aquiescencia de todos? ¿Quién no ha oído celebrar, hasta por personas muy cultas, la oportunidad del empleo de estos procedimientos, sobre todo si de descubrir y castigar un delito que personalmente le perjudicaba era el caso?