Explore "De sobremesa; crónicas 4" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
La buena obra del desayuno escolar, de las cantinas escolares, está en buenas manos, y es seguro que se salvará del infructuoso destino de ir á estrellar el cielo. -- ¿Por qué ha de decirse empedrar el infierno, cuando de buenas intenciones se trate? -- Ninguna buena intención se pierde, aunque no pase de la intención. Toda simiente espiritual fructifica, más tarde ó más temprano, en la realidad práctica.
Si fueran graves y sesudos varones los encargados de llevar á cabo el buen propósito, no habría que fiar mucho en su realización. Todo se perdería en discusiones, Memorias y nombramiento de cargos. Las señoras son más expeditivas en todas sus resoluciones, discuten andando; sus discusiones no son por discursos en severas sesiones, sino por réplicas animadas y vivas en charla amistosa. Las señoras son únicas también en el manejo y dominio de las cifras. Mientras los hombres necesitan servirse de la tabla de logaritmos para averiguar el precio de las patatas, con todo rigor científico, las señoras, por los dedos muchas veces, calculan y resuelven los problemas más dificultosos mejor que Inaudi.