Explore "El misterio de un hombre pequeñito" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿Cuántos hechos similares fueron necesarios para que el vulgo reconociese que una especie de mortal maleficio iba unido á la presencia de aquel hombre pequeño y amarillo?. Muchos debieron ser, pues el distraído espíritu popular no se fija y concreta sin una abundante síntesis de fenómenos iguales: de suerte que cuando la opinión comenzó á decir que don Gil era brujo, fué porque de súbito creyó ver en él numerosísimos rasgos y momentos que lo atestiguaban así.
Dos episodios verdaderamente impresionantes, acaecidos casi á continuación el uno del otro, y que dictados parecían por un mismo criterio de venganza, sirvieron de coyuntura ó motivo para que este supersticioso juicio se afirmase.