CAPÍTULO 47
CAPÍTULO XLVII
CAPÍTULO 47Visible text2 paragraphs
La sierva de María se quitó lentamente su manto. Lo dobló. Se puso el delantal blanco y los manguitos. Se sentó a la cabecera de la cama de Isabel.
Tomó su libro de oraciones y se quedó inmóvil, como una figura de cera. Parecía poner una mayor paz en torno de la enferma.
