Explore "La montaña" by Eliseo Reclus on Textopian. Read with annotations and highlights.
No se transforma únicamente la montaña en llanura por las erosiones que le hacen sufrir lluvias, heladas, nieves resbaladizas y aludes; también considerables fragmentos se desgarran violentamente para hundirse de pronto. Es frecuente semejante catástrofe en las partes del monte donde los estratos, enderezados ó inclinados, están muy separados unos de otros por materias de diferente naturaleza que el agua puede ablandar ó disolver. Si estas substancias intermedias llegan á desaparecer, las hiladas, desprovistas de apoyo, se derrumbarán en el valle tarde ó temprano. Al lado de los grandes tajos, forman, después de caídos estos restos, un cerro, un montecillo ó hasta una montaña secundaria.
Una cima elevada, á la cual gustaba yo de trepar por su aislamiento y la altiva belleza de sus aristas, me había parecido siempre (como la cumbre principal) una roca independiente, sujeta por sus profundos cimientos á la tierra subyacente, y no era, sin embargo, más que un desprendimiento de la montaña vecina. Lo conocí un día en la posición de las capas y en el aspecto de los planos de fractura visibles aún en las dos paredes correspondientes. La masa derrumbada que llevaba consigo aldeas, campos, bosques y pastos, no había hecho, después de la rotura, más que girar sobre su base y dar vuelta sobre si misma. Una de sus caras estaba hundida en el suelo, y por el otro lado se había desarraigado en parte.