Explore "La sociedad de consumo: sus mitos, sus estructuras" by Jean Baudrillard on Textopian. Read with annotations and highlights.
Retornemos a la cuestión mencionada al comienzo, la del papel asignado a la mujer y al cuerpo de la mujer, como vehículo privilegiado de la Belleza, de la Sexualidad, del Narcisismo dirigido. Pues, si bien es evidente que ese proceso de reducción del cuerpo al valor de intercambio estético/erótico abarca tanto lo masculino como lo femenino (propusimos para éstos dos términos: atletismo y frineísmo, este último definido a grandes rasgos por la mujer de Elle y las revistas de moda y el primero que tiene su modelo más amplio en el «atletismo» del ejecutivo de empresa, tal como lo proponen por todas partes la publicidad, el cine, la literatura de masas: ojos atentos, hombros anchos, músculos elásticos y automóvil deportivo. Este modelo atlético incluye el atletismo sexual: el gerente de los clasificados de Le Monde es también el hombre de Lui. Pero, sea cual fuere la parte que le toca en esto al modelo masculino [95] o a los modelos hermafroditas de transición, los «jóvenes» constituyen una especie de tercer sexo, lugar de una sexualidad «polimorfa y perversa») [96], sin embargo, es la mujer la que orquesta o, mejor dicho, sobre quien se orquesta este gran Mito Estético/Erótico. Es necesario encontrar una razón más valedera que las arquetípicas del tipo: «La sexualidad es la Mujer, porque es la Naturaleza, etc.» Es verdad que, en la era histórica que nos concierne, la mujer se encuentra confundida con la sexualidad maléfica y condenada como tal. Pero esta condena moral/sexual está enteramente subtendida por una servidumbre social: la mujer y el cuerpo han compartido la misma servidumbre, la misma relegación a lo largo de la historia occidental. La definición sexual de la mujer es de origen histórico: la represión del cuerpo y la explotación de la mujer fueron colocadas bajo el mismo signo que tiende a que toda categoría explotada (y por lo tanto amenazante) adquiera automáticamente una definición sexual. Cuando se «sexualiza» a los negros es por la misma razón, por ser siervos y explotados, y no porque «estarían más cerca de la Naturaleza». La sexualidad reprimida, sublimada, de toda una civilización se conjuga forzosamente con la categoría cuyo rechazo social, cuya sujeción, constituye la base misma de esa cultura.
95: Sobre esta cuestión véase supra: «Narcisismo y modelos estructurales».