Explore "Fortunata y Jacinta" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Este símil hubo de impresionar vivamente a la gran doña Lupe, que contempló un rato a su sobrino con más lástima que ira.
«Yo me he llevado chascos en mi vida-dijo meneando la cabeza como los muñecos que tienen un alambre en el pescuezo-; pero un chasco como este no me lo he llevado nunca. Me la has dado completa, a fondo, de maestro… Cierto que no tengo poder sobre ti… Si te pierdes, bien perdido estás. No me vengas a mí después con arrumacos. Te crié, te eduqué, he sido para ti una madre. ¿No te parece que debías haberme dicho: 'pues tía, esto hay'?».