Explore "Monja y casada, virgen y mártir" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
El propio, enviado por el licenciado Vergara Gaviria, llegó a Metepec y entregó las cartas que llevaba a don Melchor, que estaba entregado a la más profunda melancolía.
Don Melchor había tenido por Luisa una verdadera pasión, y quizá le hubiera afectado menos que ella le hubiera abandonado, que la aventura que no había podido explicarse y de la que él o Luisa habían sido víctimas.