Explore "Monja y casada, virgen y mártir" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los enmascarados que rodearon a don Melchor terminaron tranquilamente su tarea, ataron los caballos de los que custodiaban a doña Blanca y de los criados de Pérez, y luego a éste lo acomodaron también con Blanca y echaron a caminar llevándose el carro con tanta confianza como si no dejaran amarrados a los agentes de la justicia.
Anduvieron así hasta muy cerca de anochecer, sin que Pérez hubiera comprendido cuáles eran sus intenciones, y a cosa de la oración llegaron a una hacienda y entraron al patio de la casa.