Explore "Almas errantes" by Ricardo Catarineu on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Oh, misterio! ¡Tú eres el supremo encanto de la vida! Cuando manos traidoras tu velo descorren, contigo se derrumba el palacio de los ensueños. ¡Qué íntimamente dulces los amores escondidos, el pecado amoroso compartido en la sombra, el beso arrebatado por sorpresa, el amor que pasa imprevistamente! ¡Qué voluptuosidad en las dudas e incertidumbres del corazón! ¡Qué placer el sabernos amados sin que nadie más que nosotros lo sepa!
Todo a los enamorados, fuera de ellos mismos, les estorba: la luz del día, que les delata a los curiosos; la luna filtrada por los árboles, que les expone a los indiscretos. El amante tiene en el ser amado su único amigo; una inmensa masa enemiga en todos los demás. Presiente y sabe que éstos, aun en el caso más dichoso, no han de dejar de profanarle su amor con una intervención restrictiva, meticulosa.