Explore "Halma" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Mire usted, mi querido D. Manolo -dijo el Marqués sentándose, después de dar dos o tres vueltas por la estancia. Sin esfuerzo alguno, y con sólo una ligera indicación de usted o de ella misma, habría usted visto en mí eso que llama rasgo, si supiera yo que al entregar a mi hermana su legítima, daba un empleo útil a ese pequeño capital. Déjeme usted seguir, que ahora me toca hablar a mí. ¡Pues no faltaba más si no que usted se lo dijera todo! Continúo en el uso de la palabra. Cúreme usted a mi hermana de sus manías de fundadora.
-Pero ven acá, majadero, ¿acaso la fe es una enfermedad?