Explore "La última calaverada" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Vivía yo con Eloísa en el campo, en las cercanías de Bayona, en uno de aquellos chalets que tanto abundan allí y que se alquilan por la temporada de verano. -Hallábase situado el nuestro en la carretera que conduce a Pau. -Todavía no había ferrocarriles en el Mediodía de Francia.
Precisamente había sido en aquella especie de quinta donde había yo concebido (a priori y en abstracto) la pícara idea de faltarle solemnemente a mi cara mitad; de tener una aventura en toda forma, previa la correspondiente conquista; de aumentar un nuevo laurel a los de mi borrascosa juventud. ¡La soledad, el espectáculo de la pagana naturaleza y la rápida visión de las hechiceras veraneadoras y bañistas que pasaban por delante de nuestra solitaria vivienda, en soberbios carruajes, dirigiéndose a otros puntos del Pirineo, contribuyeron sin duda a sacarme de mis casillas!