Explore "La última calaverada" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
El lunes por la tarde recibí una comunicación (que yo mismo me había escrito, disfrazando perfectamente la letra), en, la cual el Alcalde del pueblecillo a que pertenecía nuestro chalet me prevenía que compareciera aquella noche a las siete ante su autoridad, a fin de enterarme de un gravísimo asunto que me importaba personalmente, encargándome mucho el secreto, y advirtiéndome que fuera solo.
El pueblecillo distaría cosa de una legua.