Explore "La Corte de Carlos IV" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al entrar en casa de la González, ésta acudió presurosa a mi encuentro, y me causó sorpresa el verla muy alegre, con esa alegría inquieta y febril de los niños, que ríen, cantan, golpean y destrozan cuanto encuentran al paso. Mi ama me habló lo que después diré, y a cada frase se interrumpía para cantar alguna tonada o estribillo de los infinitos que enriquecían su repertorio de sainetes.
-¿Qué pasa para tanta alegría, señora? - He tenido carta de la señora marquesa - me contestó -, la cual viene mañana a preparar la función.