Explore "Abaddón el exterminador" by Ernesto Sábato on Textopian. Read with annotations and highlights.
Alguien había dicho que en cada criatura está el germen de la humanidad entera; todos los dioses y demonios que los pueblos imaginaron, temieron y adoraron se hallan en cada uno de nosotros, y, si quedara un solo niño en una catástrofe planetaria, ese niño volvería a procrear la misma raza de divinidades luminosas y perversas.
Caminaba hacia la estación en el silencio de la noche y luego se recostó sobre el pasto, en la cercanía de grandes y solemnes eucaliptos, mirando hacia un cielo de tinta azulnegra. Las novae de su época del observatorio le volvieron a la mente, esas inexplicables explosiones siderales. Tenía su idea, la idea de un astrofísico enloquecido por las herejías: