Explore "La sucesión presidencial en 1910" by Francisco I. Madero on Textopian. Read with annotations and highlights.
El General Díaz ha establecido, de facto, el poder central absolute, pues a ningún Estado permite que nombre sus Gobernadores, ni siquiera á sus Presidentes Municipales, según hemos visto al hablar de los medios de que se ha valido para afianzarse en el poder. Los males emanados de este régimen de poder absoluto, pertenecen á los desórdenes de ideas que hemos expuesto en el capitulo anterior. La falta de libertad de imprenta ha ejercido su influencia especial en la marcha de la administración, pues no habiendo quien se atreva á denunciar las faltas de los funcionarios, no son bien conocidas del publico y mucho menos de sus superiores. Esas faltas, que han permanecido impunes, se repiten con frecuencia. Al principio, la opinión publica protestaba contra ellas; pero cansada de tanto esfuerzo estéril, dejó de protestar y se acostumbró á dominar su indignación, logrando al fin ver como cosas normales los abusos de las autoridades. Esta. costumbre ha corrompido á tal grado los ánimos, que ahora únicamente se pretende evitar que esos abusos recaigan sobre uno mismo, para lo cual se procura estar bien con la autoridad. Tal conducta es la observada por la mayoría, generalmente acomodaticia, que quiere vivir tranquila, preocupdndqse únicamente de sus bienes materiales, del pfogreso de sus negocios; que concede más importancia a la belleza de los paseos que á sus derechos de ciudadano, y protesta con más indignación cuando las basuras obstruyen su paso y le hacen desagradable el paseo, que cuando le arrancan sus más valiosos derechos ó se comete un atentado contra alguno de sus conciudadanos. En su egoísta miopía no alcanza á comprender que al ser vulnerado un derecho, lo serán poco á poco todos los demás; que las mismas persecusiones sufridas por su conciudadano, puede sufrirlas él mismo á alguno de . los miembros de su familia; pero el egoísmo es ruin, no tiende a la unión que fortifica; se inclina por el aislamiento, sin comprender lo que esto debilita.
En todos los pueblos, al lado de quienes se doblegan pacientemente y sólo tratan de no estar mal con las autoridades, existe en tiempos de desí potismo un numero creciente de ambiciosos que quieren aprovechar la oportunidad para elevarse y enriquecerse, no vacilahdo en adular á los mandatarios para atraerse su favor.