Explore "La sucesión presidencial en 1910" by Francisco I. Madero on Textopian. Read with annotations and highlights.
La Nación no supo nunca la verdadera causa de esa guerra; pero se dijo que fué ocasiohada porque los habitantes de aquel pueblo, que se encuentra en el corazón de la sierra Madre, no querían pagar las contribuciones, á algo tan baladí ó insignificante como eso. Pues bien , los esfuerzos hechos por el Gobierno para arreglar pacíficamente la cuestión, fueron bien pocos y quizás neutralizados por la ineptitud, orgullo á ambición de sus delegados. El resultado fué el envió de fuerzas federales en gran numero, que destruyeron por completo al pueblo, acabando, á poco menos, con todos los habitantes, quienes opusieron una resistencia heroica y causaron a las fuerzas federales numerosas bajas, al grado de desorganizar por completo los primeros cuerpos que marcharon al ataque. He ahi un cuadro terrrible.
Hermanos matando a hermanos y la Nación gastando enormes sumas de dinero, por la ineptitud á falta de tacto de alguna autoridad subalterna. El General Díaz, encerrado en su magnifico castillo de Chapultepec, supo las dificultades, pi did informes al Gobernador, éste á su vez se dirigid á la autoridad subalterna, verdadera causa del conflicto; ésta informó favorablemente a sus miras, y por los mismos trámites llegó su informe a manos del General Díaz, quien juzgó necesario mandar destruir á aquellos húmidos labradores y pacíficos ciudadanos, representados ante su vista como terribles perturbadores de la paz publica, y para hacer respetar el principio de autoridad, ordenó el envió de fuerzas a Tomóchic.