La sucesión presidencial en 1910 coverSECCIÓN 3
SECCIÓN 3

PARTE II · CAPÍTULO 7: El Partido Antirreeleccionista

Oportunidad para formar el Partido Antirreeleccionista

SECCIÓN 3Visible text2 paragraphs
La frase tan po- pularizada: "después del General Díaz no admitiremos más dominio • que el de la ley," hace creer a muchas personas que el momento oportuno para proceder a la formación de este partido, será a la muerte del General Díaz, juzgando que mientras viva no lopertni-21 tiró, y que intentar la formación de un partido oposicionista desde ahora, sería una temeridad. Nosotros no opinamos de tal manera; más bien estamos convencidos de que la época actual es la más oportuna para la formación de este partido. Efectivamente, los peligros para formar ese partido serán mayores á la desaparición del General Díaz, porque su sucesor, joven y con gran ambición, no vacilará en recurrir á medidas violentas para afianzarse en el poder, el que indudablemente deseará disfrutar por muchos años: mientras que el General Díaz, ya tan cerca de la tumba, no tiene el mismo aliciente; mas bien ha de encontrarse cansado de llevar por tantos años el peso de los negocios públicos, y no será remoto que aspire al descanso. Además, el General Díaz ha adquirido tal gloria y tanto prestigio, que no querrá exponerlos come tiendo atentados sangrientos al fin de su carrera, con el objeto de sostenerse unos años más en el poder que ha disfrutado por tan largo período de tiempo, por lo que ya no tendría sus ojos la misma novedad.
Por último, el General Díaz es indudablemente de una moralidad superior a sus probables sucesores, y es mas lógico esperar de él que de cualquiera de estos últimos, alguna concesión a la voluntad" nacional, porque no debemos olvidarlo: el General Díaz tiene grandes compromisos con la Nación, a quien no ha cumplido sus promesas de Tuxtepec y ahora que no tiene á quien temer sino al fallo de la historia, ni más que desear sino la gratitud nacional, no será remoto que procure atraerse esta última y asegurarse un fallo favorable de la primera, respetando en sus últimos dias la voluntad del pueblo y cumpliendo todas las promesas que antes hizo a la nación.